La internacionalización del talento también incrementa los riesgos


Las organizaciones de Argentina, México, Colombia, Chile y España participan cada vez más en procesos de contratación internacional. La expansión del trabajo remoto, la relocalización de profesionales y el crecimiento de equipos multiculturales han permitido acceder a talento altamente calificado sin importar las fronteras. Sin embargo, esta realidad también plantea un desafío evidente: ¿cómo verificar que un título profesional obtenido en otro país sea auténtico y corresponda realmente al candidato?


Lejos de ser un trámite administrativo, la validación de credenciales académicas constituye un mecanismo de gestión del riesgo. Diversos estudios sobre fraude ocupacional muestran que la falsificación o exageración de credenciales continúa siendo una práctica presente en numerosos procesos de selección, especialmente cuando las organizaciones carecen de procedimientos de verificación adecuados (Association of Certified Fraud Examiners – ACFE; Society for Human Resource Management – SHRM; ISO 31000: Risk Management).


Ver un diploma no significa verificarlo

Uno de los errores más frecuentes consiste en asumir que una copia digital de un diploma, un archivo PDF o incluso un documento aparentemente oficial son suficientes para confirmar la formación académica de un candidato. En realidad, revisar un diploma no equivale a verificarlo.

Una verificación profesional implica confirmar la información directamente con la institución educativa emisora o, cuando corresponde, con la autoridad competente responsable del reconocimiento de títulos. Dependiendo del país de origen, esto puede requerir consultar registros universitarios, validar la acreditación de la institución, confirmar la fecha de graduación, el programa cursado e incluso verificar si el título mantiene validez oficial.

La complejidad aumenta cuando las credenciales provienen de sistemas educativos con distintos niveles de digitalización o con procedimientos administrativos específicos. Por ese motivo, las verificaciones internacionales requieren tanto herramientas tecnológicas como conocimiento especializado sobre los sistemas educativos de cada jurisdicción (UNESCO – Global Convention on the Recognition of Qualifications concerning Higher Education; ENIC-NARIC Network).


Cada país posee mecanismos diferentes para reconocer títulos extranjeros

Uno de los principales desafíos del Background Screening internacional es que no existe un sistema único de validación académica.

En Argentina, los procedimientos de reconocimiento y validez de títulos extranjeros se desarrollan conforme a la normativa del sistema universitario nacional y las autoridades educativas competentes. En México, determinados procesos pueden involucrar a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y, para profesiones reguladas, a la Dirección General de Profesiones. Colombia dispone de mecanismos de convalidación administrados por el Ministerio de Educación Nacional, mientras que Chile cuenta con procedimientos específicos según el origen del título y la profesión involucrada. En España, determinados títulos requieren procesos de homologación o equivalencia ante el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, especialmente cuando habilitan el ejercicio de profesiones reguladas.

Estas diferencias demuestran que una misma metodología difícilmente pueda aplicarse de manera uniforme en todos los países. Comprender el funcionamiento de cada sistema educativo resulta tan importante como confirmar la autenticidad del propio diploma.


La verificación académica también debe respetar la normativa sobre protección de datos

Las organizaciones deben garantizar que cualquier proceso de Background Screening respete los principios de licitud, finalidad, proporcionalidad, minimización de datos, confidencialidad y seguridad de la información, adaptándose al marco jurídico aplicable en cada jurisdicción.

En este sentido, Argentina aplica la Ley N.º 25.326 de Protección de Datos Personales; México la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPPP); Colombia la Ley 1581 de 2012 y el Decreto 1377 de 2013; Chile regula la materia mediante la Ley N.º 19.628 sobre Protección de la Vida Privada, actualmente objeto de un proceso de modernización; mientras que España aplica el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) junto con la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD).

Aunque cada legislación presenta particularidades, todas comparten un principio fundamental: las organizaciones únicamente deberían recopilar la información necesaria para evaluar la idoneidad del candidato respecto de la posición ofrecida, evitando tratamientos excesivos o desvinculados de la finalidad del proceso (OCDE – Privacy Guidelines; Convenio 108+ del Consejo de Europa; RGPD, art. 5).


La verificación de títulos forma parte de una estrategia integral de Human Risk Management

Las credenciales académicas constituyen solo uno de los múltiples elementos que permiten evaluar el nivel de riesgo asociado a una contratación.

Las organizaciones más maduras ya no consideran el Background Screening como una sucesión de verificaciones independientes, sino como parte de una estrategia integral de Human Risk Management, donde la validación de títulos se complementa con la verificación de identidad, la confirmación del historial laboral, la revisión de certificaciones profesionales, el análisis de posibles conflictos de interés y, cuando resulta legalmente procedente, consultas de sanciones internacionales o búsquedas limitadas mediante técnicas de Open Source Intelligence (OSINT).

Este enfoque permite construir una visión mucho más completa del candidato y comprender que el riesgo rara vez se manifiesta a través de un único indicador. La combinación de diversas fuentes de información fortalece la toma de decisiones y reduce significativamente la posibilidad de incorporar perfiles con información inconsistente o fraudulenta (ISO 31000; ISO/IEC 27001; ISO 37301 – Compliance Management Systems).


Tecnología y experiencia: una combinación necesaria

Las plataformas tecnológicas han simplificado considerablemente los procesos de verificación internacional. Sin embargo, la automatización por sí sola no siempre resulta suficiente.

En numerosos países todavía existen registros descentralizados, procedimientos manuales o instituciones que requieren validaciones directas. En estos casos, la intervención de especialistas continúa siendo un componente esencial para interpretar respuestas, confirmar acreditaciones institucionales y resolver situaciones que difícilmente puedan abordarse únicamente mediante procesos automatizados.

Por ello, los modelos que combinan tecnología, conocimiento local y supervisión humana suelen ofrecer resultados más confiables en procesos de verificación internacional.


Conclusión

La creciente movilidad del talento ha convertido la validación de títulos profesionales extranjeros en una necesidad estratégica para organizaciones de todos los tamaños.

Más que comprobar la existencia de un diploma, el verdadero objetivo consiste en verificar que la formación declarada sea auténtica, provenga de una institución reconocida y resulte consistente con las responsabilidades del puesto. Al mismo tiempo, cualquier proceso de verificación debe desarrollarse respetando la normativa de protección de datos personales aplicable en cada jurisdicción y los principios internacionales de privacidad.

En definitiva, validar credenciales académicas no significa investigar más, sino verificar mejor. Integrada dentro de una estrategia de Human Risk Management, la verificación de títulos extranjeros contribuye a fortalecer la confianza, reducir riesgos de contratación y apoyar decisiones basadas en información objetiva, verificable y legalmente obtenida.